De Reparto Carlos Lucas

filmografía – Page 2

el gran mogollón

Una vez más, Niko al quite con una película no censada de Carlos, aunque esta vez sí que aparece acreditado en el rodillo de salida.

Se trata de El gran mogollón (Ramón “Tito” Fernández, 1982), el acercamiento del caricato Pedro Ruiz a la Transición española, con sus características imitaciones de Santiago Carrillo, Alfonso Guerra, Jesús Hermida o Adolfo Suárez. Poco importa la trama del insólito vencedor de las elecciones generales del Partido Ecologista Revolucionario (Agustín González), porque la situación sirve únicamente para provocar el caos entre los políticos que ven peligrar su situación de privilegio en la recién llegada democracia española.

Carlos aparece como conserje del ayuntamiento con don Anselmo (Adrián Ortega), el alcalde. Recibe el nombre de Indalecio y su misión es avisar a una adolescente que deber contar qué es lo que enseña el candidato en la escuela del pueblo. Visto y no visto.

¡qué verde era mi duque!

Diez años después de realizar El monumento (1970), José María Forqué decide retomar la historia para convertirla en una comedia burlesca, fuera de época por su erotismo carpetovetónico de calzoncillo y sujetador. El duque titular está interpretado por José Luis López Vázquez y los pasteleros se convierten en sastres. La mexicana Susana Dosamantes es la mujer estupenda, Paco Cecilio, su marido, ahora decididamente homosexual, y la aristócrata es Florinda Chico.

Carlos aparece episódicamente en un papel de heladero, según me comunica Niko, porque a mí esta breve intervención no acreditada se me había pasado totalmente.

siete días de enero

De nuevo Niko me pone sobre aviso y me facilita una imagen de Carlos en Siete días de enero, dirigida por Juan Antonio Bardem en 1978 que llevaba a la pantalla la matanza abogados laboralistas en un bufete de la madrileña calle Atocha, en el clima de pistolerismo creado por las bandas de extrema derecha durante los primeros tiempos de la Transición con intención de forzar la involución política.

Se trata de una rueda de reconocimiento organizada por el comisario interpretado por Gabriel Llopart en la que Enriqueta Carballerira debe identificar a José Manuel Cervino. Tras el plano de situación, Bardem rueda primeros planos de algunos de los integrantes de la fila, según ella va pasando ante ellos. Sin embargo, Carlos sólo aparece en este plano de conjunto.

el cid cabreador

¿Desaparecería Carlos del montaje definitivo de El Cid Cabreador (Angelino Fons, 1983)? ¿Se habrá caracterizado con la pericia con la que lo hacía su padre en la zarzuela y, de este modo, escapa a la pupila cansada de quien está empeñado en censar todas sus apariciones en la pantalla, por mínimas que éstas sean?

La cosa es que aparece en el rodillo final de la película última del otrora prometedor Angelino Fons junto a Charly Bravo, compañero de andanzas en estos años, pero uno ha sido incapaz de localizarlo.

navajeros

Identificación e imagen, por cortesía de Niko.

Tras sus fugaces apariciones en Los placeres ocultos (1977) y El diputado (1978), Carlos repetirá con Eloy de la Iglesia en Navajeros (1980).

El personaje apenas existe dado que sólo interviene en dos planos de reacción exentos en los que farfulla unas palabras incomprensibles que, además, han sido dobladas. Asiste junto a la que hemos de imaginar que es su señora a una pelea entre El Jaro (José Luis Manzano) y Sebas (Paco Catalá), el chulo de su madre (María Martín). Casi llama más la atención el ramo de claveles que lleva la mujer y el extravagante abrigo que luce Carlos, que el papel que representan, que pretende dar voz al ciudadano medio en su terror a la situación de inseguridad ciudadana creada por la delincuencia juvenil. En su anterior película –Miedo a salir de noche (1980)- Eloy de la Iglesia ya había puesto en evidencia el interés de las instituciones supervivientes del franquismo en achacar todos estos males a la recién nacida democracia.

huevos revueltos

Carlos aparece sólo en dos escenas de la psicotrónica Huevos revueltos (Enrique Jiménez, 1982).

La primera es la del consejo de administración con el que se abre la película. Aparece de refilón en el plano general y luego queda fuera de cuadro en el resto de encuadres, donde priman el de Vázquez (Saza) como presidente de la empresa y el de un consejero sordo (Paco Camoiras), que carga con los típicos malentendidos y la muletilla de “con Franco vivíamos mejor”. Inesperadamente, hay un inserto de Carlos: un primer plano en el que aparece riendo.

La segunda vez que le vemos está en un féretro. Tampoco existe justificación dramática ninguna para esta escena. No tiene nada que ver con el argumento, salvo servir de soporte a los chistes del sordo por cuenta del responso de un cura joven. Cuando uno de los asistentes al funeral asegura que el fallecido tenía una amante llamada Paz, Carlos vuelve a sonreír en el interior de su ataúd, entonando, suponemos, un carpe diem retroactivo.