Entradas: del diario de trabajo

san isidro. 15 de mayo de 2004

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Ya está lista la versión completa del guión. He trabajado toda esta semana en él, a remolque de la convicción que me trasmite Trujillo de que la película puede salir adelante.

Prescindo de las escenas de Manolo el boxeador, salvo en lo que se refiere a la reunión familiar porque me sigue pareciendo la excusa perfecta para reunir de nuevo a Carlos con Federico y con El bandolero del Cante, que a estas alturas del proyecto alcanza una estatura mítica, casi a la altura de Miguel de la Riva.

Introduzco en cambio algunas escenas breves, como la de su visita al Teatro Eslava el día que su carrera pudo ser y no fue. Hay otras que podrían ir en el mismo sentido pero las descarto. Por ejemplo, la conversación con su padre cuando le llama Marcos Redondo. Mitad de encaje de bolillos con la estructura, mitad creación con todos los episodios de ficción nuevos.
Definitivamente estoy solo. Pepón está lanzado con su comedia. Luis se ha marchado a Pasarón de la Vera todo el puente y está bastante liado con publicidades varias. El otro día aprovechamos la inauguración del nuevo piso de Flavio en Las Vistillas para charlar un rato y me dio algunas ideas… de lo que sobra.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

mañana, angular. 4 de mayo de 2004

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Han pasado dos o tres cosas. Una última visita a Carlos -antes de que lo trasladaran en ambulancia a Valladolid-, en la que aproveché para intentar atar algunos cabos sueltos de su biografía, una conversación telefónica con Carmen Lucas en la que me cuenta que están haciéndole nuevas pruebas y otra con Bigarren en la que me insiste en que Carlos está deseando trabajar.

Total que me he vuelto a liar la manta a la cabeza y me he ido a ver a [Miguel Ángel] Trujillo. Le he cogido un poco desprevenido porque él creía que iba a hablarle de “Sesión Golfa”, la ficción inspirada en las representaciones frustradas de “Si descubro yo el petróleo…”. En lugar de eso le cuento cómo afrontar “Sé adónde voy”: viñetas de ficción pura que Carlos comentará o desmentirá en directo. También un plan de ataque para rodar la continuidad y el final a la mayor brevedad. Le planteo la posibilidad, incluso, de llamar a Sara Montiel. Trujillo promete buscar financiación. Le dejo el borrador del guión y quedamos en volver a vernos.

Entretanto Pepón estrena “Dos hombres sin destino” en Basauri, con algún retraso debido a la huelga de basureros. Han ido todos: Arri, Flavio, Moti… Vienen entusiasmados. Las expectativas no pueden ser mejores. Intentaré quedar con ellos un día de estos.

Mañana veo a Trujillo de nuevo. Le he pedido a Luis la cámara de mini-DV para que pueda ver algo de lo que hemos grabado. Preparo también un CD con material diverso (guión, fotos, escaleta, entrevistas). Por último, elaboro una propuesta de plan de trabajo y un presupuesto grosso modo.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

el puesto de la fuerza. 12 de marzo de 2004

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Mientras los demás se manifiestan por la Castellana yo me voy a ver a Carlos a la Concha. Cuando he dicho que iba a al hospital alguien me ha preguntado en seguida si era alguna víctima del atentado de ayer. Lo malo de que el mundo se hunda es que las miserias parecen más miserables. Nuestros pequeños problemas se empequeñecen. La enfermedad de Carlos no cuenta en este piélago de muertes que la televisión, la radio y la prensa graban a fuego en nuestra conciencia.

Carlos se está sibaritizando en el hospital. Cuando le he preguntado si prefería naranjas o un pepito de crema, me ha pedido una caja de bombones. ¿Y algo para leer? Pues también. Mejor, si es de aventuras o policíaco. Como ya hemos hablado varias veces de Alf Manz y de Fidel Prado, cojo una novela de este último ambientada en el Chicago de los años 30. Le sumo otra de Clark Carrados de las que Bruguera editó con títulos tan sonoros como “Matando que es gerundio”.

Le han cambiado de habitación. Ha pasado a la zona antigua. En cambio su hermana –supongo que habrá sido ella- le ha traído un flamante pijama de cuadritos blancos, azules y rojos. Ha desaparecido la mascarilla de oxígeno. Peinado y afeitado su aspecto es envidiable. “Formidable”, dice él. Le han mandado hacer unos ejercicios con unos tubos aforados. Tiene que meterse la boquilla en la boca, espirar y luego inspirar fuerte. Unas bolitas suben entonces marcando un nivel que no pasa del 1500. En el mejor de los casos alcanzaría 5000. Luego expectora. Repite el ciclo durante un cuarto de hora y luego descansa otro tanto. Lo hace con aplicación. Me recuerda al puesto de la fuerza que había antes en las ferias, donde golpeabas con un mazo para que la pesa alcanzase la campana.

Se llevan a su compañero de habitación –diabético- para hacerle un dopler-nosecuantos. Cuando están sacando la cama llega el primo Federico. Aprovecha que salgo al pasillo para quejarse de que la hermana y la sobrina de Carlos se hayan vuelto a Valladolid sin avisarle. Pretenden trasladarle allí, aunque –precisa- “es muy mal enfermo”. Hace una demostración de sus dotes detectivescas. Al día siguiente de ingresarle, Carlos apareció por el bar como si nada. Le habían recetado un medicamento para que le bajase la inflamación de los pies pero podía tomársela tranquilamente en casa. Federico se dio cuenta de que al medicamento no le habían cortado la solapita que se quedan los farmacéuticos. Ergo, Carlos había comprado el medicamento sin receta. Lo volvieron a enviar al hospital y así se descubrió que se había escapado antes de que le pudieran hacer las pruebas.

Ya dentro, en presencia de Carlos deja caer unas cuantas frases teóricamente dirigidas a mí como que con uno que conoce él “se pasaron con la anestesia y por poco se queda”. O que Carlos “no sabe nada”. Pero Carlos sabe todo lo que tiene que saber: está “formidable” y va a volver a trabajar en cuanto se reanuden las grabaciones de Manolito Gafotas.

En fin, que los primos se han reconciliado pero los viejos rencores siguen ahí larvados y uno no puede sustraerse a tantos años de desencuentros. Me despido. No tengo valor para seguir con la visita. Federico dice que él también se va, que los transportes están muy mal. Sólo ha pasado allí media hora pero ya ha hecho su trabajo. Carlos se queda con sus ejercicios respiratorios.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

habitación 6631. 7 de marzo de 2004

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

El viernes por la tarde me llama Bigarren para contarme que Carlos está ingresado en la Concepción. Hoy por la mañana he ido a verle. Está en la habitación 6631 que comparte con un abuelete. Mientras la hija de su compañero de habitación lee el periódico ambos se entretienen con la televisión. Primero ven la misa, luego dibujos animados.

No veo a Carlos físicamente muy desmejorado. Parece que ha venido el peluquero y le ha arreglado la melena. También gasta bigotillo de pincel, que me parece que tiene algo que ver con Manolito Gafotas. Tiene el oxígeno puesto y unas vendas muy aparatosas en los pies. Pero lo más espectacular de su vestuario es que ha perdido los pantalones de pijama y se ha anudado a la cintura una toalla de la sanidad pública como taparrabos.

Le he llevado naranjas. Bigarren me dijo que era lo que más le apetecía. Ya no. Ahora lo que quiere es un pepito de crema que le bajo de la cafetería del noveno piso. Su máxima ilusión es hacerse una dentadura nueva y volver a comer cosas duras. Para un adicto a la sal como él, la comida del hospital es un tormento.

Por lo demás está bastante tranquilo. Un poco cansado de la hospitalización y con ganas de volver al barrio. Le han dicho que mañana le operan para evitar la retención de líquidos y que le pondrán una especie de talco con lo cual se evitan nuevas complicaciones. Hablamos un rato del catálogo de “Sagas españolas del espectáculo” que compré el otro día. Por supuesto no aparecen los Lucas ni los Navarro. Sí que figura Romero Gaona y su teatro itinerante Benavente y las hermanas Tejela. Carlos relata sus andanzas con el teatro Benavente y su posterior encuentro con José Sancho durante el rodaje de La boda del señor cura. Se acuerda también de Paco Ruiz, el marido de Julia Tejela al que le vio una buena interpretación de “Katiuska”. Cuando Ruiz se enteró de que su mujer estaba liada con Emilio Berrio se tiró bajo las ruedas de un coche.

Me viene a la cabeza Los cuatro jinetes del Apocalipsis, según Minelli. Su visión de la enfermedad en su caballo imponente. E inmediatamente pienso en que la muerte que ronda a Carlos viene en un asnillo apacible que en lugar de avanzar al galope se detiene cada tanto a ramonear.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

adelante con el vals parisién. 5 de febrero de 2004

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Me he liado la manta a la cabeza. Arri está en el rodaje de Crimen ferpecto (Álex de la Iglesia, 2004) y Pepón empieza los ensayos de “Dos hombres sin destino”, la comedia que ha escrito con Juanito Maidagán. Protagonizarán Enrique Martínez y Tallafé. Lo ideal para dedicarme al guión por mi cuenta. Había quedado con Pepón que exploraríamos una línea escorada hacia la ficción, dejando un poco de lado el documental. Hice entonces una escaleta en la que figuraban ocho o diez grandes bloques temáticos. Todos trataban de un modo u otro el tema de las “fugas” vitales de Carlos: sus escapadas de las compañías de teatro portátil –generalmente a la hora de la siesta-; su fugaz relación con Carmiña; su incapacidad para mantener un domicilio fijo… Como no podía ser de otro modo también las historias que nos han impresionado: los escafandristas de “Los sobrinos del capitán Grant”, la anécdota del sablazo en el rodaje de El tigre de Chamberí, el guión de “Comprometido en homicidio”…

Alguna vez ha habido que meter la palanqueta y cargar un poco la suerte para que encajase en el marco argumental general. A pesar de ello, el borrador del guión ha surgido con facilidad. Las anécdotas de origen diverso han encajado como en el “tetris”. Lo más fácil -y por ahí he empezado- ha sido el bloque del Teatro Circo Tropical que vi como en un sueño y que he escrito de un tirón, como pura ficción. Si no saliese la película creo que se podría rodar como un corto. Si acaso, peca de “azconiano”, pero le va tanto a la época…

El resto ha surgido también con relativa fluidez. He quedado hoy con Pepón en Los Pinchos para contarle mis progresos. Los huecos que voy dejando es mejor que los cubramos juntos. Un vino allí. Luego cena en un italiano próximo. Llevo una escaleta y le explico los puntos fuertes. Elaboramos un concepto -¿de trabajo ¿de venta?- en oposición al documental de creación. Se trata de crear una historia en la que los segmentos documentales se incardinen como si fueran una parte más de la invención. ¿Lo lograremos? Es una de las apuestas.

La otra es la estructura de la película, que no se ajusta al canon narrativo lineal.

Viernes, 6. Voy a ver Zatoichi (Takeshi Kitano, 2003). Me parece que rechina a ratos la poesía con calzador, me asombra la capacidad del cine de sable para retroalimentarse del espagueti western del que fue principal inspirador y me río con ganas en muchas ocasiones… Me parece, no obstante, de una astucia formidable el colocar el número de claqué al final porque el público sale con un subidón tremendo. Me reafirmo en la idea de terminar nuestra película con el número musical ¡Adelante con el vals parisién!

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

darwin se equivocó. 15 de enero de 2004

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Darwin se equivocó. Se coló de medio a medio. Carlos es la demostración palmaria del fracaso de la teoría de que sobreviven los fuertes. Se queja del dolor en el hombro que mitiga a base de Neurofenes, pero ahí sigue, improductivo para la especie, sin el más mínimo interés en mejorar la raza.

He quedado con Javier Jiménez en las bodegas La Ardosa de la calle Colón. Como llego con media hora de adelanto me paso por el Xares y allí está Carlos, como siempre. Trapichea con el vendedor de cupones. Quiere un décimo de cada tira, pero no sé si mi presencia le intimida o es que no quiere mostrar interés por la transacción, porque la operación dura un rato largo.

Cuando se marcha el vendedor, me siento a su mesa. Al poco llega Federico. La reconciliación es evidente. Carlos se apresura a presentármelo. Cuando hicimos Matías, juez de línea estuvimos hablando con él en este mismo bar, aunque al final no nos lo pudimos llevar a Galicia. Ahora, aunque de pie, me cuenta parte de su vida como actor y bailarín. También que los muchos palos te van minando poco a poco la moral y que ha decidido retirarse y no intentarlo más. Carlos, en cambio, no. Carlos es un luchador -dice Federico. Cuando lee el periódico, cuando parece que está despistado, está pensando en el teatro. Carlos le quita mérito a la cosa.

Pero cuando Federico se va a la barra, Carlos intenta defender su protagonismo. Me dice que no necesitamos más historia que la suya, que nos ha contado anécdotas suficientes, que hay está su historia, la de su padre y la de toda su familia… Le explico una vez más que la película se centraría en su anécdota vital pero que el libro quiere ser un estudio más amplio sobre un tipo de actores y sobre su evolución paralela a la de España. No sé si le convenzo demasiado.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

los sobrinos del capitán grant – 8 de enero de 2004

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Reponen la versión de Paco Mir de “Los sobrinos del capitán Grant” en el Teatro de la Zarzuela. Llamo a Carlos para preguntarle si le apetece ir y cuál es su plan navideño. Me dice que del 22 al 26 estará en Valladolid en casa de su hermana. De salud, regular. Un lumbago provocado por una escena de acción –los abuelos tenían que arrastrar un banco- en Manolito Gafotas.

Quedamos en arreglarnos para ir algún día con Pepón a la zarzuela, si conseguimos conciliar compromisos sociales, familiares, gripes y lumbalgias. El día es el 8 de enero, apenas escapados de la Navidad. Carlos tiene que venir desde San Sebastián de los Reyes porque casualmente hoy tenía sesión con Mercero: Llama hacia las seis para decirme que está ya con traje de calle pero que tiene que esperar al coche que le traerá a Madrid.

Pepón, que ya había dado el asunto por olvidado, hace un esfuerzo heroico para apuntarse. Sin embargo, cuando llego al Teatro me dicen que no hay entradas para ninguna de las funciones hasta que la obra salga de cartel. Llamamos a Carlos, pero me dice que aún no ha salido y que no cree que llegue a tiempo. Le explico que ya tampoco importa.

Pepón y yo venimos hasta el barrio dando un paseo. Nos tomamos unos vinos y hablamos del proyecto una vez más, pero sin concretar nada.

Como estos días estoy sin trabajo, me pongo más en serio con el libro. Voy a la Biblioteca de la Fundación Juan March a investigar sobre José de Lucio y leer “Quién me compra un lío”, uno de los sainetes que era éxito seguro en el circuito itinerante. En la Filmoteca encuentro una carpeta de recortes sobre Azucena Hernández. Menos da una piedra.

Voy a empezar también a escribir el guión.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

de la riva vive. 10 de octubre de 2003

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

He preparado una sinopsis con los sketches de ficción y cómo se integrarían con la parte documental y se la he pasado a Pepón. Él insiste en localizar a de la Riva. Llama a Sancho Gracia, que está rodando en Barcelona y éste le promete ponerse en contacto con él. Asegura que lo ha visto hace poco en coche por Arturo Soria. Como en una de las anécdotas de Carlos figuraba un chalé en Ciudad Lineal nos damos por satisfechos. Además, el hecho de que estuviera conduciendo quiere decir que debe de mantener cierta lucidez a pesar de ser ya octogenario.

He pasado una mañana en la Biblioteca de la Fundación Juan March donde tienen catalogados bastantes programas de mano. Así ha aparecido uno de Los Ases Líricos correspondiente al estreno en el Teatro Carrión de Valladolid de una zarzuela de ambiente levantino misteriosamente titulada “Bekralbayda”. También he encontrado un cartelito de la estancia de la compañía de Francisco Kraus en el Gran Kursaal de San Sebastián en 1964 donde aparecen mencionados Carlos y su padre.

Quedo con él en el Xares para darle fotocopia de tan jugosa documentación y las fotos de Zaragoza. Esta exultante porque le han llamado para un papelito en Manolito Gafotas, una serie que va a hacer Mercero. Si hay suerte un grupo de vejetes saldrán en casi todo los capítulos lo cual supone cierta continuidad en sus ingresos extraordinarios. Le cuento que tanto el libro como la película siguen igual, sin pausas pero sin prisas. Le pregunto sobre su reconciliación con Federico, que se ha hecho efectiva a partir de la visita a la prima Encarnita, repatriada desde Venezuela. A pesar de ello, si hay fútbol, Carlos procura no tropezarse con él. Le consulto la posibilidad de entrevistarle, pero me asegura que su primo “no quiere recordar”.

También hablamos de Miguel de la Riva. Sigue sin querer verle ni en pintura –perdón por el juego de palabras-, pero al contrario que en otras ocasiones me da su dirección completa. Lo confirmo en la guía. Efectivamente, Miguel de la Riva vive… en la calle Povedilla.

Una precisión: el Joaquín amigo de Quevedo, era un violinista mulato, apellidado Pascual. Dice Carlos que éste si que había hecho algo de cine –le localizo en Capullito de alhelí (Mariano Ozores, 1985)- pero me desengaña en mi ilusión de que Quevedo fuera el mismo que Pedro Rodríguez de Quevedo, del que había localizado yo una abundantísima filmografía como secundario entre 1960 y 1980.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

sé adónde voy. 31 de agosto de 2003

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Como en la película de Powell y Pressburger: sé adónde voy.

La escena de la huida de la pensión me ha dado la idea. La paradoja de una vida en fuga, de la que su protagonista asevera tener asido firmemente el timón, ha sido el detonante para una nueva reunión con Pepón.

Las tres y media del último día de agosto. Quedo con él en el Café de San Millán, a un tiro de piedra de Cascorro y con todo el jaleo dominical del Rastro en plena ebullición. Hacemos lo posible por abstraernos de la televisión, las tragaperras y los compradores sedientos de cerveza y ávidos de tapita de paella y buscamos un nuevo camino en el que dejamos de lado la parte más teatral del proyecto y optamos por la ficción sin paliativos. De este modo, la historia de Carmiña, aquella novia coruñesa, tendrá el formato de un cortometraje en el que se cuenta una historia de amor fugaz.

Fantaseo con la posibilidad de plantear incluso una ficción en torno a la enfermedad del padre, pero tendríamos que dejar fuera historias tan jugosas como la de “Comprometido en homicidio” o la del primo boxeador y eso sí que no.

Nos ponemos a ello. A ver qué sale.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare

aniversario. 21 de agosto de 2003

Posted in De Reparto | Deja tus Comentarios »

Aunque sólo sea porque hace un año que nos metimos en harina, hay que hacer aquí una anotación.

No sé si este conjunto de apuntes deshilvanados tiene algún sentido. Sirven apenas para completar las entrevistas. No hago ningún esfuerzo por abstraer, por generalizar. Ya lo haré cuando redacte el libro. Aquí sólo pretendo dejar constancia de los detalles y registrar nuestros estados de ánimo, que más parecen una montaña rusa

He estado con Pepón tomando un vino y hemos hecho buenos propósitos. Y van…

Elaboro un currículum de la tripulación del Capitán Burman –osease, nosotros tres- y arranco una nueva sinopsis que comienza con la fuga de Carlos de una pensión mientras los demás duermen la siesta: entre el neorrealismo y el realismo socialista.

Blogger PostFacebookGoogle GmailHotmailTwitterYahoo MailShare